Auténticos Decadentes

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Pedro Pablo Siles

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 Auténticos Decadentes 

 El encanto de la anarquía controlada 


Los Auténticos Decadentes brindaron un espectacular show de más de dos horas en el Teatro al Aire Libre de la Sede de Gobierno ante más de 6.000 enardecidos asistentes. Bang! estuvo presente en la conferencia de prensa que brindó la banda en el Real Plaza Hotel y luego en la gran celebración que se vivió en el anfiteatro paceño.


Aunque su vuelo desde Sucre partió con retraso, los músicos llegaron al encuentro con la prensa de muy buen humor, prometiendo un gran show y agradeciendo el apoyo recibido durante sus tres décadas de carrera. Se mostraron distendidos y entusiastas ante la convocatoria prometida.


La noche arrancó con Los Bolitas, que ofrecieron una excelente presentación de sus composiciones ante un público receptivo. El punto más alto fue la participación de Martín “Mosca” Lorenzo, percusionista y cantante de los Decadentes, que además estuvo a cargo de la producción del disco debut de la banda paceña.


Luego fue el turno de Gran Matador. El populoso combo desplegó su mejor arsenal de fiesta para encandilar al público “chukuta” a pesar del frío. En 40 minutos destilaron una metralla de hits variopintos y una inagotable colección de máscaras, trajes y extras, incluidos dos saltimbanquis revestidos de luces neón. Buen intento, aunque no siempre el exceso es sinónimo de propuesta.


                                                                                                                                                                                                                                                            

Unos salían y otros entraban según el tenor de cada canción, como si los Auténticos Decadentes fueran una institución plástica y mutable más que una banda definida.

                                                                                                                                                                                                                                                            


Finalmente, pasadas las 10 de la noche y ante un Teatro repleto, salió a escena un dispar tropel de músicos. Ahí estaban Jorge Serrano, el líder intelectual, Gustavo “Cucho” Parisi, el frontman quilombero, y el Francés Bernardou, arengando al público incansablemente, como un duende musical de rastas amarillas. Ahí estaban la inagotable pulsión del “Animal” Trípodi y el magnetismo de la “Mosca” Lorenzo, verdadero motor de la maquinaria decadente.  Ahí estaban también los guitarristas, Nito Montecchia y Diego Demarco, que un momento tomó el centro de las tablas para cantar sus composiciones más emblemáticas, como “El Gran Señor”. Unos salían y otros entraban según el tenor de cada canción, como si los Auténticos Decadentes fueran una institución plástica y mutable más que una banda definida. Cucho se encargaba de las secciones más irreverentes de la velada, incluyendo “Los Piratas” y el “Tuta Tuta”. Aunque por momentos se vio afectado por la altura, la anarquía controlada del escenario disimulaba su falta de fiato. Por su parte, el “Perro Viejo” Serrano interpretaba las canciones más emotivas del conjunto, todas composiciones suyas, como “Corazón”, “Un osito de peluche de Taiwán” y “No me importa el dinero”, que cantó a dúo con la imagen y la voz secuenciada de Julieta Venegas.


Dos postales para el recuerdo. Uno: el Himno Nacional boliviano interpretado en acordeón por el tecladista del combo y coreado por todo el público del anfiteatro paceño. Dos: el momento en el que Bilo, líder de Los Bolitas, fue invitado a subirse al escenario para cantar “La Guitarra” junto a los “Reyes de la Canción”. Un despelote inolvidable.


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