Efecto Mandarina, La sesión está abierta

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Pedro Pablo Siles

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 Efecto Mandarina 
 Cuando Germina el fruto 


Efecto Mandarina se ha convertido en una de las bandas bolivianas de mayor trascendencia. Sea llenando teatros en todo el país o desplegando todo un arsenal visual de videoclips, de fotos y hasta de montaje escénico, su alcance no se limita a nuestras fronteras. La tenacidad y el talento bien cultivado siempre rinden frutos, y los mandarinos están listos para dar el gran salto.


Nos reunimos con Vero, Diego, Bladi y Eddy para hablar de su última producción discográfica y conocer detalles de su reciente viaje por Argentina y Uruguay. 


Ahora que ha pasado casi un año desde que presentaron Frenesí, ¿qué sabor de boca les deja el álbum y qué repercusión tiene dentro del camino del grupo?


Diego: Yo creo que es un claro ejemplo de la madurez de la banda; madurez musical, de producción, de marketing, de arreglos. Creo que estamos con una visión más clara, con un camino más claro. Estamos ya perfilando la banda para realmente ser de exportación. Entonces claramente en el disco se ve la madurez del sonido, de los arreglos, de las letras. Y todo lo que hemos venido haciendo en los últimos seis o siete años se plasma en el Frenesí. Como que ya está más estructurado, el concepto está más claro, más definido. Obviamente nos alejamos más del jazz, pero nunca lo dejamos en su totalidad, sino que nos abrimos más a otros mundos, a otros colores y a otros estilos, así que nos deja un pie, un nuevo comienzo, una nueva etapa con la banda para seguir metiéndole más.


Bladi: Creo que el último disco fue la meta más grande que hemos tenido en cuestión de todo: producción, musicalidad, etc. Estamos todavía digiriendo todo esto, aunque ya estamos en la producción de los videoclips, que es lo que le faltaba a este disco.


Vero: Yo creo que después de un año podemos ver que realmente las cosas que valen la pena toman tiempo. Y este disco, a diferencia de los otros, le estamos dando su momento, lo estamos dejando ser, estamos dejando que la gente lo conozca. Los anteriores eran un disco, un año, y al año siguiente, otro disco. Éste, por todo lo que nos ha costado y por todo lo que ha representado musicalmente, creo que le estamos dando más tiempo de germinar. Obviamente igual estamos pensando en los videos; queremos darle su lugar. Si bien ha pasado casi un año -lo presentamos en julio del año pasado-, pensamos que este disco tiene mucho para dar, entonces estamos todavía buscándole todas las maneras de hacerlo crecer. Así como a un hijito, estamos todavía llevándolo al colegio (Risas).


Eddy: Este disco nos deja grandes lecciones. Creo que no nos hemos dado cuenta, pero hemos dado pasos muy acelerados, muy grandes, que conllevan responsabilidades. Es lo que estamos aprendiendo en este camino justamente porque le estamos dando ese tiempo de maduración. Eso hemos aprendido este año y seguimos aprendiendo de algunos errores que hemos cometido, de algunos aciertos. Creo que este disco ya está empezando a sonar a escucharse, y creo que vamos a llegar a más gente con la producción de los videoclips.


Háblennos de su viaje a Buenos Aires y Montevideo. ¿Cómo se dio la posibilidad de llevar su música a las ciudades del tango?


Bladi: El último viaje a Argentina, la presentación oficial de Efecto Mandarina en el Teatro Caras y Caretas, fue gracias al Bafim, que es un mercado cultural al que fuimos el año pasado. Gracias a los contactos que pudimos hacer allá con gente de Argentina, eso nos dio la posibilidad de hacer un concierto oficial solamente de Efecto Mandarina en ese lindo teatro. Y gracias al Bafim también conseguimos el enganche para poder ir a Uruguay a través de “Bandas en Red”. Son puro contactos, ¿no? Dios nos ha permitido tener varios ganchos y hemos sabido aprovechar eso. Lamentablemente, no con un apoyo cultural y gubernamental de nuestro país, pero obviamente igual le metemos con todo, igual soñamos y queremos llegar lejos.


Eddy: Nos bancamos otro reto; nosotros andamos rompiendo barreras. Nos fuimos con el apoyo de algunas instituciones, pero nos bancamos el viaje y las experiencias fueron únicas. Justamente viajamos en una fecha que no era tan buena para una banda: Viernes Santo, que allá también era feriado, y éramos una banda que todavía no era conocida en Argentina. Pero pese a todo eso, nos fue re bien. La misma gente del teatro nos dijo que no pensaban que íbamos a llenar tanta gente en esas fechas, pero lo hicimos, así que volvemos conformes.


Vero: Justamente, como decía Eddy, no nos esperábamos la cantidad de gente que fue, o sea que fuimos con un perfil bastante bajo, sabiendo que estábamos yendo a tocar en un teatro en el que Charly García había presentado su disco dos semanas antes, entonces era bastante presión, un peso, y encima estábamos yendo en Viernes Santo. Pero por suerte fue bastante bien, muchísimo mejor de lo que esperábamos. Y realmente fue lindo sentir que sí había una comunidad boliviana fuerte ahí, pero también estaba mucha gente de Buenos Aires. Entonces fue muy lindo eso, saber que una banda boliviana puede tener un público de cualquier lugar y que todo está en el trabajo y en lo que uno desee.


¿Y Uruguay? ¿Qué impresiones les deja?


Vero: Luego, en Uruguay, fue muy bueno porque estuvimos (allá) siendo parte de este festival y tuvimos cuatro conciertos en lugares increíbles, como la Sala Zitarrosa, que es uno de los más lindos que tienen en Montevideo. Y toda la gente con la que nos cruzábamos estaba muy gratamente sorprendida de que hubiera una banda de Bolivia haciendo este tipo de música, que es como jazz fusión, porque lo que se conoce afuera es que en Bolivia se hace folclore y punto, cuando hay bandas de varios géneros que pueden ser muy exportables, pero estando en Bolivia, que es un país donde no hay una industria musical, es muy difícil salir y mostrar todo esto. Entonces nos pusimos la mochilita a la espalda, nos fuimos y estamos muy felices por eso. Obviamente ahora tenemos muchos sacrificios por hacer y responsabilidades que cumplir, pero estamos muy felices y sabemos que de ahí van a salir muchas más cosas; ya de hecho nos ha salido un festival en Valparaíso que se llama Rockódromo para febrero.


Siempre han sido una banda que se caracteriza por trabajar mucho en el frente visual, cuidando cada detalle de la puesta en escena, las fotos o los videoclips. ¿Qué nos pueden contar al respecto y qué podemos esperar de sus nuevas producciones?


Vero: Nosotros siempre hemos creído que una banda que realmente quiere ser profesional y vivir de eso necesita tener un apoyo audiovisual para que el resto del mundo lo vea. Porque empiezas en tu país, creces en tu país, pero los conciertos los vas a dar ahí primero, y después la idea es salir. Sabemos que el audiovisual es una puerta para que te vean muchas personas y decidimos ya desde el año pasado, obviamente con canciones de nuestra autoría, hacer videoclips, y como tenemos el mejor equipo del mundo, por suerte hemos podido reducir los costos de producción y tener unos videos alucinantes, creo yo. Además de que nos gusta mucho apoyar a otro arte, entonces no es el típico video de la banda tocando y que se nos vea nuestras caras, sino que lo que nos gusta es generar una especie de cortometraje musical, por así decirlo. Entonces va más allá del video; para nosotros creo que es incluso como otra ramita de lo que podría ser la banda y de lo que es el arte, que es el cine. Y como decía, tenemos un súper buen equipo de amigos que han decidido apoyarnos de esta manera y hacer sus obras a través nuestro. Cada uno tiene la libertad creativa de hacer el videoclip a su manera. Eso hicimos el año pasado y resultaron bastante bien, entonces para este disco teníamos que hacerlo igual. Son los mismos directores, básicamente: Juan Pablo Richter, Alejandro Loayza, Álvaro Manzano, y en esta ocasión va a estar Luis Andrés Canedo, que es quien filmó “Ódiame” en Monterrey. Ya empezamos con uno, que es “Carrusel”,  vamos a seguir con otro, que es “Laberinto”, y después queremos hacer dos más, pero obviamente eso depende de los auspicios que ustedes lectores nos van a dar.


El próximo 22 de junio, Efecto Mandarina vuelve al escenario que mejor se ha adaptado a sus exploraciones estéticas: el Teatro Municipal de La Paz. ¿Qué tienen preparado para esa noche?


Diego: Vamos a presentar los dos videoclips, “Laberinto” y “Carrusel”, y de paso estamos lanzando un concurso para todos los que nos siguen, los fans, que es el “Concurso Mandarina”. Tienen que grabar, filmándose, un video cantando un fragmento de una compo de nosotros. Luego tienen que subirlo y poner #EfectoMandarina. La idea el que el ganador va a cantar una canción con nosotros en el Municipal. Días antes del concierto vamos a anunciar al ganador para que podamos ensayar con él o ella. Hay mucha gente que está escribiendo como loca, preparando sus videos.


¿Qué podemos esperar del show?


Diego: Y hablando musicalmente del show, obviamente vamos a repasar todos los discos; creo que va a ser la primera vez que toquemos de todos los discos que tenemos, desde el primero hasta el último. Y como siempre, habrá sorpresas en la escenografía…


¿Qué viene después de esta etapa? ¿En qué consisten los próximos pasos de la banda?


Bladi: Bueno, el próximo disco que vamos a grabar es en Hong Kong… (Risas).


Vero: Para eso estamos vendiendo cada uno un riñón. (Risas).


Bladi: Mentira, pero sí tenemos varias propuestas. Para empezar, la gira por Europa, que aún la estamos viendo, viendo algunos ofrecimientos, algunos contactos, pero posiblemente se dé al final de este año;  también hay un par de sorpresas, como el “Sinfónico Mandarina”, que igual es un ofrecimiento de la Orquesta Sinfónica que estamos todavía analizando, estamos viendo las posibilidades; y probablemente se venga también el show de “Big Band Efecto Mandarina”.