Hiatus Kaiyote, Nai Palm

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Laura Ede

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 HIATUS KAIYOTE 

Nai Palm

 

Desde la primera mitad del 2017, todo el mundo parece estar obsesionado con Hiatus Kaiyote. Ya seas un hipster que se topó con ellos por tratar de no ser “mainstream” o porque eres un aficionado de la buena música, sabemos que a estas alturas ya no es tu pequeño secreto. Y si no los conoces aún, ¿qué esperas?

Afortunadamente, estamos aquí para contarte de antemano algunos detalles sobre esta banda que ha estado presente desde el 2011 y también para contarte de lo nuevo y lo más emocionante.

Naomi Saalfield, conocida por su nombre artístico, Nai Palm, salió a la luz el año 2012 como vocalista de la banda australiana de neo-soul, Hiatus Kaiyote. Sin embargo, sería una equivocación reducir la música de esta banda a un solo género. Hiatus despliega una gama de sonidos polimórficos y ritmos dinámicos que van desde el neo-soul hasta el funk-jazz y la electrónica, fusionándose, en momentos, con soul africano y rock progresivo.

Toda esta complejidad y abstracción de géneros no podría ser comprendida sin su motor principal, Nai Palm, quien con su guitarra y voz oscila y se zambulle en fascinantes arreglos melódicos y armonías bizantinas que sirven de anclaje para descifrar los misterios que la música de Hiatus ofrece.

Con Tawk Tomahawk, su álbum debut lanzado de manera independiente, Hiatus Kaiyote se ganó la atención de grandes promotores como Drake, Erykah Badu y Flying Lotus. Así mismo, poco después de su lanzamiento el 2012, la banda firmó con la distribuidora de Sony, Flying Buddha y re-lanzó una versión de su single “Nakamarra”, que tenía como invitado al cantante de hip hop, Q-Tip. Gracias a este track, Hiatus se convirtió en la primera banda australiana en ser nominada para un Grammy en la categoría de R&B.

A pesar de que Tomahawk, debutó de manera intrigante, fue tan solo un aperitivo, con 10 canciones que apenas superaban los 30 minutos. En contraste, el segundo álbum, lanzado el 2015, llamado Choose Your Weapon es un rompecabezas masivo de casi 70 minutos y más de 18 temas, que además son mucho menos accesibles que “Nakamarra”. Definitivamente no hay nada tradicional en su compleja estructura. Justo cuando sientes que el grupo se ha estabilizado en un buen groove, te vuelven a lanzar en una frenética espiral de deleite, delirio y frustración.

Su obra es una oda a la naturaleza, un viaje psicodélico al otro lado de la consciencia y una experiencia en la que te tienes que sumergir totalmente para poder apreciarla. El significado detrás de las composiciones es tan variado y espaciado como su música. El primer single “By Fire” es una vertiginosa canción en parte inspirada por la muerte del padre de Nai en un incendio, mientras que “Breathing Underwater” es un homenaje a “los diferentes ejemplos de amor y compasión en el mundo que van más allá de las limitaciones del romance”, según palabras de Nai. Para representar esto, la cantante utiliza simbolismos e imaginería como la flor de Jericó, una planta africana que puede sobrevivir sin agua en un estado durmiente durante más de un siglo y resucitar y florecer minutos después de una lluvia.

Y hablando de Nai Palm y para cerrar con lo nuevo, este 2017 la cantante se retiró al desierto australiano, donde grabó su primer disco solista. Needle Paw, es una colección de canciones que engrana la música de Hiatus con sus propias inspiraciones. El álbum contiene un puñado de composiciones propias, arreglos acústicos del repertorio de su banda y algunos covers; una propuesta bastante inusual y arriesgada para un debut como solista. Afortunadamente, su performance como vocalista, productora, arreglista y directora musical confirma sus talentos. Este álbum canaliza los complejos mecanismos de Hiatus y metaboliza lo que es esencial para Nai Palm: la voz.

Como en un sueño minimalista, Naomi Saalfield mantiene conversaciones con la naturaleza y lo metafísico. También comparte la misma tendencia que explora con Hiatus, en la que no se sabe dónde termina una melodía y dónde comienza la otra. Asimismo, se aprecia un notable respeto y cuidado por cada composición y por cada arreglo que hace en reverencia a los autores del material que versiona. Entre ellos, un apasionado medley de “Blackstar” de Bowie, “Pyramid Song” de Radiohead y “Breathing Underwater”.

Needle Paw no es necesariamente el álbum que se esperaba de Saalfield en este punto de su carrera, pero sin embargo, es una catarsis necesaria para una cantante que quedó huérfana a los 11 y tuvo que mudarse a la parte rural de Australia. Con Needle Paw, Saalfield utiliza sonidos y voces referentes a las comunidades étnicas e históricamente marginalizadas, que de cierta forma, en su silencio y opresión, la ayudaron a definir su propia voz.