LCD Soundsystem "American Dream"

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Alvaro Conejo Arce

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 LCD SOUNDSYSTEM “AMERICAN DREAM” 

El legado de Talking Heads, Joy Division y David Bowie


La separación largamente anunciada de LCD Soundsystem, en abril de 2011, resultó traumática para muchos fans. Fue épico aquel sold out de tres horas en el Madison Square Garden, un DVD conmemorativo y la sensación general de que el adiós llegaba en el momento justo, después de tres discos inmaculados que de alguna manera redefinieron el sonido del pop-rock actual en una de las carreras más sólidas de los últimos años. No se puede discutir la calidad de esos tres álbumes, de ese tridente del electronic dance-punk marcado por el homónimo LCD Soundsystem, Sound of Silver y This Is Happening, los cuales han pasado la prueba del tiempo y siguen triunfando tanto en clubes nocturnos underground como en los festivales más grandes del mundo.


La banda se hizo esperar siete años para lanzar un nuevo álbum; de hecho, fue el mismísimo David Bowie quién en aquellas sesiones de grabación de Blackstar, entre 2014 y 2105, donde James Murphy grabó como percusionista dos temas, le remarcó la importancia de volver con el grupo por un bien tan personal como colectivo.


A pocos días de la muerte de Bowie y tras meses de intensos rumores, fue a través del cartel oficial de artistas para el Coachella 2016 que se confirmó el regreso a los escenarios de LCD Soundsystem después de un lustro de ausencia. Esta vez los neoyorquinos volvían como banda de culto y siendo cabeza de cartel de los festivales más importantes a nivel global, mérito por demás muy bien ganado por James Murphy y compañía. La sorpresa fue aún mayor cuando Murphy anunció un nuevo álbum de LCD Soundsystem en camino y en mayo de 2017 estrenó el primer adelanto, un doble single: “Call The Police” y “American Dream”, temas que estaban lejos de la realidad del sonido disco, aunque ambas canciones fueron aclamadas.


American Dream se publicó finalmente el 1 de septiembre de 2017 y puede considerarse el disco más oscuro, menos bailable y más profundo de LCD Soundsystem. A lo largo de sus diez canciones se convierte en un sentido homenaje a los héroes musicales de James Murphy. American Dream está cargado de sonidos electrónicos retro, remite al punk primigenio de Nueva York, a Alan Vega y los Suicide, a los Talking Heads menos pop, a los Liquid Liquid más puros, al David Bowie de la trilogía de Berlín producido por Brian Eno, a las guitarras crudas de Robert Fripp en “Fashion” y a los Joy Division más oscuros.


Musicalmente podría esperarse un mayor riesgo por parte de Murphy, aunque mucha de la sustancia del álbum en realidad está en sus letras, cada una diferente a su manera, pero que juntas tienen un hilo común que habla de la pérdida, el descontrol y la decepción. James Murphy tiene ahora 47 años, es padre de familia, ha visto cómo parte de sus ídolos y amigos han ido desapareciendo, entre ellos Bowie claro, y sus textos vienen cargados de referencias a la pérdida de la identidad, a la cercanía de la muerte, a la obsolescencia, a la falta de comunicación y a las dudas frente al posible fracaso.


American Dream está producido de forma impecable por Murphy; presenta una rudeza sonora post punk y a la vez una sutileza musical new wave oscura, melancólica y muy humana. Es un disco que sigue demostrando el gran trabajo y pasión de James Murphy con los sintetizadores y la percusión, pero sobretodo un trabajo con las guitarras que no se habían lucido así en ninguno de sus tres anteriores álbumes.


La apertura del disco con “Oh Baby” nos recuerda el “Dream Baby Dream” de Suicide, “How Do You Sleep?” suena a Joy Division, y “Change Yr Mind” es puro Talking Heads aderezado con la guitarra de “Fashion” de David Bowie tocada por Robert Fripp. Precisamente, el fantasma de Bowie se manifiesta en el cierre del disco, en “Black Screen”, una canción en la que Murphy (sin nombrarle) recuerda cómo se sintió cuando éste le contactó para colaborar en Blackstar y lo mucho que lamenta no haberle tratado aún más cuando estaba vivo. Además de citar los correos electrónicos que se intercambiaron entre ellos, el líder de LCD Soundsystem también recuerda que Bowie no acudió a su boda porque se encontraba ya bastante enfermo. En un texto claramente confesional, Murphy reconoce también que dejó de asistir a las sesiones de grabación del último disco de Bowie, que éste le había invitado a producir, después de sentir dudas sobre si era la persona apropiada, dejando la vía libre para que Tony Visconti asumiera el trabajo en solitario.


American Dream funciona como un equilibrio perfecto entre el rock lleno de guitarras, la electrónica oscura y canciones dulces como “American Dream”. Todo eso desarrollado con coherencia, solidez y habilidad para conseguir uno de los discos más importantes de este año; el álbum más triste y melancólico de LCD Soundsystem, pero también el más humano y puede que, precisamente por ello, el que más perdure en el tiempo.