LOGAN

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Pedro Pablo Siles

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 LOGAN 

 La última regeneración 


Ha sido un largo camino desde aquella primera producción de X-Men hace ya 17 años, cuando el mundo vio por primera vez a Hugh Jackman encarnando a Wolverine. Desde entonces, el personaje no ha tenido tregua, con tres películas spin-off dedicadas a su mitología propia y otras tantas centradas en el universo de los mutantes. Incluso cuando la franquicia optó por renovarse retrocediendo hasta los orígenes de sus protagonistas, Jackman nunca dejó de ser Wolverine, como si los poderes de regeneración del célebre mutante canadiense se hubiesen transferido al actor australiano.


Después de la trilogía inicial, estrenada entre los años 2000 y 2006, apareció X-Men Origines: Wolverine (2009), la primera película consagrada enteramente a Logan, el miembro más representativo del equipo del Profesor Charles Xavier. Aunque en retrospectiva puede considerarse una cinta imperfecta, sirvió para cubrir los oscuros años formativos del personaje, su compleja relación con Victor Creed (Sabretooth) y el proceso que lo llevó a revestir su esqueleto de adamantio, el metal más duro del planeta.


Dos años más tarde se relanzó la serie para explicar los orígenes del equipo de mutantes y profundizar en la sinuosa amistad entre el Profesor X y Magneto, ahora interpretados por James McAvoy y Michael Fassbender respectivamente. No pudiendo faltar Wolverine, Jackman se prestó para un fugaz cameo. Aunque la escena estuviera ambientada varias décadas antes de las entregas anteriores, se supone que Logan posee el mismo aspecto debido a su factor mutante de autocuración. Desde luego, esto y su estupendo estado físico, aseguraban la omnipresencia del actor en la saga.


En 2013 salió The Wolverine, una segunda entrega spin-off centrada en la etapa japonesa del personaje. Además de ser el primer film sobre Logan en el que James Mangold asume las riendas como director, The Wolverine logró profundizar las diferencias entre la saga principal, más apta para el público general, y las películas sobre Logan, acaso más reflexivas y lóbregas.


Days of Future Past, una de las producciones más logradas de toda la serie, apareció sólo un año después. El reparto de la primera trilogía, incluidos Sir Ian McKellen y Sir Patrick Stewart, se unió al de la saga de origen mediante un increíble viaje psíquico por el tiempo realizado por el único mutante capaz de soportar las extremas implicaciones físicas de la inducción: James Howlett, más conocido como Logan.


                                                                                                                                                                                                                                                            
The Wolverine logró profundizar las diferencias entre la saga principal, más apta para el público general, y las películas sobre Logan, acaso más reflexivas y lóbregas. 
                                                                                                                                                                                                                                                            

Siguió Apocalypse, la entrega más ampulosa de la saga de origen. Nuevamente se complotó para tener a Wolverine en pantalla durante algunos minutos. Jackman seguía imponiendo físico y fiereza, pero algo preanunciaba el fin de una era. Aunque hubiera más historias que contar acerca de los años formativos de los X-Men, el periodo junto al personaje de las garras metálicas ya había sido cubierto. Y todo ciclo termina cerrándose sobre sí mismo.


Después de dos años de especulaciones, hace unos meses finalmente vio la luz Logan, capítulo final en la historia del mutante más cautivador del universo Marvel. James Mangold, de nuevo a cargo de la dirección, optó por despojar el film de los clichés y las convenciones preponderantes en todas las películas de súper-héroes de los últimos tiempos. Basándose en el sombrío cómic Old Man Logan, de Mark Millar y Steve McNiven, Mangold concibió la historia y supervisó todo el proceso de escritura del guión. Las referencias cinematográficas presentes en la estética de la película se aproximan más a The Unforgiven de Clint Eastwood o a The Wrestler de Darren Aronofsky que al efectismo reinante en el género.


James Mangold optó por despojar el film de los clichés y las convenciones preponderantes en todas las películas de súper-héroes de los últimos tiempos.

La acción transcurre en el año 2029. Ningún mutante ha nacido en un cuarto de siglo y el protagonista de la historia vive en el anonimato, trabajando como taxista y cuidando de un anciano Profesor X junto a Calibán, un viejo mutante que posee la capacidad de rastrear a los seres de su especie. Un día una mujer acude a Logan para que ayude a una niña mutante a llegar hasta Edén, un refugio para gente con habilidades cerca de la frontera con Canadá. Pronto se descubre que Laura, la niña, fue concebida en los laboratorios de Transigen a partir de la información genética de Logan, por lo que posee la misma capacidad regenerativa, sentidos y agilidad agudizados, e incluso un esqueleto metálico similar al suyo. En pocas palabras, se trata de su hija.


Aunque al principio Logan se muestra reticente a aceptar la misión, los incansables agentes de Transigen lo empujan a dejar su escondite y huir junto a Charles Xavier, Calibán y la niña. La película se convierte en una sanguinaria road movie, en la que los protagonistas hacen lo posible por burlar a sus persecutores en busca de un futuro que se va haciendo cada vez más incierto. Logan, desgastado y enfermo a causa del lento envenenamiento de su sangre por la aleación metálica que lleva dentro, encuentra un tipo de redención y de nueva razón de ser en la niña, que a su vez encarna las esperanzas de la raza mutante. La dolorosa culminación, lejos de dejar heridas abiertas en el espectador, cierra a la perfección un ciclo admirable. Logan puede terminar siendo la excepción a una regla que parece no tener intenciones de romperse, pero queda como el mejor testamento que puede dejar uno de los personajes más fascinantes del mundo del cómic. De más está decir que pocas películas en su género alcanzan esta altura.