Le Parody

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Pato Peters

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 LE PARODY 
A la escena española independiente le hace falta vida y renovación

Directo desde Madrid, ciudad donde radica hace ya varios años, la malagueña Soledad Parody visitó por vez primera nuestro país, como parte de una mini gira que la llevó a otros lugares de Sudamérica, como Santiago de Chile y Asunción, en Paraguay.

Dueña de un particular estilo, que mezcla folclore español con ritmos pop y electrónicos, Soledad es el cerebro de un proyecto llamado Le Parody, con el que lleva editados dos discos de estudio. La emergente artista nos regaló unos minutos de su tiempo, luego de su show en Santa Cruz de la Sierra, para conversar con BANG! acerca de sus orígenes, sus influencias y su paso por Bolivia.

¿Cómo surge el nombre Le Parody? Sabemos que es un juego con tu nombre, pero cuéntanos más.

Fue un poco de casualidad. Antes de formar el proyecto, daba conciertos muy entre amigos, así cosas muy pequeñas. Recuerdo que había un cartel medio raro, para una fiesta en una casa, y estaba anunciado como Sole Parody; eran una especie de fichas y el So no se veía bien, quedaba como Le Parody. Ya una vez que decidí iniciar mi carrera me acordé de esto, y como pensé en algo que llevara algo mío -sin ser Soledad Parody o Sole Parody- y además porque el proyecto incluye a otra gente, me quedé con ese Le Parody, que es mi apellido y la mitad de mi nombre.

¿Cuánto tiempo llevas haciendo música?

El recuerdo más antiguo que tengo haciendo música fue a los 10 años, que me regalaron un teclado. Luego siempre estuve cantando en bandas, desde que me mudé a Madrid, y hacía mis canciones, pero muy para mí. Siempre me gustó programar, aunque no tenía mucha idea ni formación, y de pronto un día tenía unos cuantos temas, y me lancé a hacer un concierto para unos amigos. Ya desde hace unos siete u ocho años comencé a hacerlo público, y a finales de 2011 edité un EP, y en 2012 hice el primer disco.

Tu música es difícil de catalogar. Hay folclore, flamenco, electrónica, pop. ¿Cuáles son tus influencias?

Mis influencias son muy variadas, muy distintas. Me gusta mucho el techno, y también me gusta mucho el flamenco, el flamenco clásico, y escucho mucho pop. Tuve una época de gustar del hip hop, ahora ya no tanto. Voy variando mucho, según la época, escucho una cosa u otra y todo lo voy incorporando. El único género que no escucho nunca es Ópera; pero todo lo demás, de una manera u otra, lo tengo como influencia.

¿Cómo ves la escena de la música independiente en España?

Yo me muevo un poco en los márgenes, en distintas escenas, entonces no estoy segura de hablarte de una movida global. Sin embargo, tengo la impresión de que se ha quedado un poco antigua, en un sonido de hace 20 o 30 años atrás. Creo que ahora está cambiando de a poco; hay un boom del flamenco mezclado con cosas más locales o experimentales, propuestas más atrevidas. Para mi gusto, hasta ahora, faltaba algo más de vida, de renovación, cosas que te sorprendieran; las bandas españolas eran más de lo mismo, y tampoco es que movían a mucha gente.

Con dos discos de estudio editados entre 2012 y 2015, ¿cuáles son los planes de Le Parody?

Ahora mismo estoy trabajando en nuevas canciones. Cada vez me apetece más hacer electrónica. Sucede que no sabía nada y ahora llevo un año auto formándome, aprendiendo sobre ondas, sonidos, muy concentrada en eso, y estoy pasando de la fase de aprender a la de componer, y tengo ganas de sacar algo pronto. Quiero comenzar a moverme con este set nuevo, pero no con un disco entero; me interesa más la idea de sacar unos tres temas, algo así cortito, que tenga sentido, y seguir explorando. Quiero algo más de fluidez para ir avanzando yo misma, aprendiendo cosas nuevas, y sacar algo a partir de ahí.

¿Cómo se da esta tu mini gira por Latinoamérica?

La gira está patrocinada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Es una manera que tenemos las bandas pequeñas -así como la mía- de salir fuera de España. Se compaginaron ciertos centros culturales, nos llamaron, y a partir de ahí salieron las cuatro fechas que tenemos. Me parece una suerte estar aquí y poder tocar en Bolivia, que no es tan común visitar para conciertos.

¿Cómo sentiste a la gente que asistió a tus shows en La Paz y Santa Cruz? ¿Estás contenta con la respuesta?

Sí, mucho. Yo creo que hay algo -no sé si será así en general, es sólo la impresión de dos días- como mucho cariño en la gente, y mucha espontaneidad. La mayor parte de las veces tocas y nadie te dice si ha gustado de verdad, pero acá me pasó que se acercaba mucha gente a contarnos que le había gustado el show, haciendo preguntas, pidiéndonos fotos. No puedo decir si me sorprendió o no, porque no sabía qué esperar, pero es muy bonito que pase eso.