Ozark, el vacío que dejó Walter

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Gory Patiño

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 OZARK 

El vacío que dejó Walter


No, Ozark no es Breaking Bad. Tampoco Marty Bryde le llega a los talones a Walter White, ni mucho menos a Heisenberg. ¿Pero entonces por qué esta nueva producción de Netflix es comparada con una de las series más impactantes de la historia?


Bueno… sí… la receta de Ozark tiene los mismos ingredientes: miles de fajos de dólares, toneladas de droga, violencia cruda, humor negro, giros inesperados y un común padre de familia, harto de su mísera vida, que decide dar un giro oscuro a su destino.


Multipremiado por su papel en una de las mejores comedias de la TV, Arrested Development, Jason Bateman protagoniza, produce e incluso dirige cuatro de los diez capítulos de la primera temporada de Ozark. Bateman es Marty Bryde, un consejero de finanzas que es obligado a lavar ingentes cantidades de dinero para un despiadado narcotraficante (Isai Morales, La Bamba) en tiempo récord, y si no lo logra, su esposa e hijos morirán.


Para pasar desaparecidos y escapar del FBI, los Bryde dejan los suburbios de Chicago y se mudan a Ozark, una pequeña comunidad conservadora a orillas de un lago en Missouri donde habitan principalmente rednecks y white trash.


Lejos de su registro cómico, la sólida actuación de Bateman logra un personaje empático e intrigante. Y Jason no está sólo. La gran Laura Linney, nominada al Oscar por The Savages, Kinsey y You Can Count on Me, encarna a su infiel y frustrada esposa, que por mantener la familia unida, apoya a su esposo hasta mancharse las manos con sangre.


Además de su admiración por Bateman, lo que sedujo a Linney del proyecto fue el comentario que la historia hace sobre el dinero en la sociedad norteamericana donde “el éxito es reflejado por cuánto tienes en el banco”. Ozark comienza con una disertación de Marty Byrde que se convierte en el motor de las acciones de todos los personajes. “No es sinónimo de tranquilidad. No es sinónimo de felicidad. El dinero es, en esencia, el resultado de nuestras elecciones”.


Además de los Bryde, el personaje que más destacó fue el que hizo Julia Garner, quien actuó en la serie The Americans y en We Are What We Are, cinta producida por Rodrigo Bellot. Garner encarna a Ruth Langmore, una adolescente que creció en un trailer park rodeada de criminales y que planea eliminar a Bryde para robar su fortuna. Garner logra la mezcla perfecta entre un personaje marginal, oscuro y maquiavélico combinado con la vulnerabilidad e inocencia de su corta edad, encontrando la madurez repentina al poner en práctica su plan maestro.


“El tema del dinero me fascina”, comenta Bill Dubuque, creador de Ozark y guionista de los filmes A Family Man (2016), El Contador (2016) y El Juez (2014). Dubuque trabajó en su juventud en Ozark y empleó esta locación como eje narrativo y visual de su serie.


Mientras se desarrollaba el proyecto, Bateman quedó impresionado con el estilo crudo de la serie Quarry de Cinemax y contrató a su director de fotografía (Pepe de Ávila del Pino) y a la directora de arte (Rochelle Berliner), para que plasmaran la sordidez y el realismo que Bateman quería transmitir en pantalla.


Partiendo de una paleta de colores grises y azulados, los realizadores crearon un estilo visual sofocante de alto contraste donde la iluminación viene de luces prácticas y fluorescentes. La cinematografía de Ozark provocó tantos halagos de la crítica que puso a la locación en boga, y la tercera temporada de True Detective de HBO se está rodando en esa zona.


Pero sin duda el recurso más interesante de la narrativa de Ozark fue el manejo del foreshadowing, que se presenta en la característica de cada episodio. Después de una secuencia inicial, aparece en pantalla la letra “O” con una cruz dentro que divide el encuadre en cuatro. En cada espacio aparecen íconos de objetos que serán parte de la trama del capítulo: un frasco con ojos dentro, un televisor con un disparo, un arma humeando, un buitre, etc.


En resumen, Ozark se deja ver. Si bien resuena a una serie de Vince Gilligan, cuenta ahora con un gran grupo de seguidores que esperan el estreno de la segunda entrega ya confirmada por Netflix. Ojalá que en la siguiente temporada, los showrunners encuentren su voz propia, porque aunque Marty nos recuerda a Walter, Ozark no se parece a Albuquerque.