Pato Morales, un boliviano en las grandes ligas de la industria musical

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Vladimir Pérez

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 Pato Morales 
Un boliviano en las grandes ligas de la industria musical

La casualidad y la búsqueda constante por encontrar la respuesta a la consabida pregunta de ‘¿por qué los bolivianos no podemos triunfar en el mundo de la música como lo hacen otros?’, hicieron que en el año 2004 conociera a este paceño de corazón. Con la gentileza que lo caracteriza, Pato concedió a BANG! una entrevista donde analizamos cómo nos ve la industria de la música a nivel mundial a los bolivianos. Y quién mejor que él para romper con falsas creencias, quién mejor que él para decirnos las cosas de frente y que aprendamos de lo que ha vivido y vive.


Desde los años 80 que este multifacético personaje ha pasado por un sinnúmero de oficios, desde piloto de aviones hasta motocrossista e incluso windsurfer. Echa raíces en la ciudad de Norman, en el estado de Oklahoma (USA) y  desde allí, junto a su socio, Howard Pollak, empieza una carrera como promotor y bróker artístico. Llegan en un momento (1987) en el que todavía Latinoamérica aún no ingresaba al gran mercado del showbusiness; inician llevando artistas de la talla de Paul Anka a México, abren el mercado venezolano, y de allí toman todo el mundo habiendo hecho shows prácticamente en todos los continentes. Entre los artistas que trabajaron con él están Rod Steward, Aerosmith, Tito Jackson (hermano de Michael Jackson), Bon Jovi, Gloria Stefan, Sting, Morrisey y una larga lista de solistas y grupos.

 
Bolivia siempre ha estado al margen de las grandes giras de artistas internacionales. ¿Por qué crees que eso ocurrió?


Porque lamentablemente tenemos un límite de vuelos internacionales que llegan a Bolivia; no es que tienes tres vuelos diarios de Buenos Aires a La Paz o a Estados Unidos; solo tienes uno. Otro problema es que los aviones que llegaban aquí eran demasiado pequeños para las inmensas consolas de sonido de 46 o 52 canales, ¿me entiendes? No entraban, entonces logísticamente era casi imposible hacer shows aquí. Es por eso que en esas épocas, aparte de la economía, ése era el problema que Bolivia tenía. ¿Cómo llegar y tocar en Bolivia siendo parte de una gira? Porque un artista que es grande ya tiene todo su show armado; no es que van a hacer un show en Bolivia, otro en Chile… Y te piden en sus requerimientos, ‘quiero tal consola con estas características. Si no tienes… tienes que traerla!’ Pero si van a hacer Lima, digamos un miércoles, jueves viaje, viernes haces La Paz, entonces quieres hacer sábado Buenos Aires pero el vuelo sale a las cinco de la tarde, entonces no llegabas, no podías.
 


¿En qué estás ahora?

El año pasado hemos producido arriba de 300 conciertos. Lo que pasa es que tenemos diferentes casinos; no trabajamos solamente en Oklahoma, trabajamos en Arkansas y en Kansas. Por ejemplo, hemos hecho Aerosmith en Oklahoma y Kansas, hemos trabajado en casinos también en North Carolina, hemos trabajado en Tampa, entonces ya tenemos esa base. Nosotros no somos dueños de los casinos –obviamente-, pero les hacemos todos los bookings, todos los contratos con artistas, y nunca nos hemos casado con un sólo género; podemos tener country music, rap, rock, EDM, lo que sea.


El mundo de la música ha cambiado porque vos sabes que las compañías de discos ahora ya no te dan billete. Ahora vos tienes que poner billete, porque son compañías de distribución; ya no funciona eso de te lo voy a grabar, te voy a dar plata… a no ser que ya seas súper establecido. Y la venta de discos ya no existe; todo está digitalizado ahora, entonces a los grupos que ya estaban retirados y recibían regalías de las sociedades de gestión colectiva, ya no les dan el billete que les daban antes, entonces ahora ves es el fenómeno de que todas las bandas se están juntando de nuevo y están saliendo en gira, cosa que antes ni pensaban hacerlo porque tenían ya su platita viniendo cada mes de las compañías de discos, y ahora ya no tienen eso. Entonces los músicos que ya están establecidos o que ya estaban retirados, han visto que ya están gastando sus ahorros, han tenido que juntarse y empezar a salir. Así no más es, está bien fregada la industria de la música para un artista.



¿Cómo ves Bolivia? ¿Cuál es tu análisis de la música?

En Bolivia hay tanto talento, pero seguimos con la idea del “mamón”; hay mucho mamón en esto, hay mucho hablador y poco trabajador: ese es el problema.
Se debe pretender impactar con la música, así como lo hizo el reggae en su momento. Ahorita un grupo por más que sea boliviano, chileno o inglés, si no tienes Facebook, Instagram y twitter, nadie te va a tomar atención: ni las compañías de discos, ni las distribuidoras, ni los patrocinios, ni los promotores, porque estás limitando tu proyección. En cambio ahora, con todas esas herramientas, eso es lo que la gente tiene que aprovechar, y la gente de Bolivia va a empezar a salir con eso.


Entonces, los artistas bolivianos tienen que aprovechar todas estas herramientas sociales para salir adelante. Si no vamos a seguir dando vueltas en el mismo círculo vicioso y viendo crecer el globo de a poquito; pero tan poquito que van a pasar generaciones, generaciones sin ver una explosión del talento. Entonces yo veo que el futuro de los artistas en Bolivia es aprovechar todas las herramientas que hay para proyectarse al mundo, no concentrarte a ver ‘¿que voy a tocar a en la ciudades del interior?’ ¡Nada! Tienen que preguntarse: ‘¿A ver qué me pasa en Europa? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué está sonando en Europa? ¿Cómo puedo hacer una fusión de mi música con Europa?’ Y de ahí, si no te va bien, te va a ir bien en Estados Unidos, y si no te va bien, entonces te vas a México, pero siempre pensar en grande porque si piensas en 100 llegas a 80. Pero si apuntas a 10 te vas a quedar en 8, en 5, porque ahora hay las herramientas que antes no había. En los ‘80 no había, en los ‘90 no había; ahora hay que adaptarse a todas las herramientas que el mundo nos está dando para poder proyectarnos, y eso es lo que tienen que hacer: proyectarse, trabajar, trabajar y trabajar.
 


¿Cuál sería tu opinión referente al consumidor? El boliviano realmente no consume mucho lo que es lo boliviano…


En Bolivia consumimos más que en cualquier lugar del mundo, sólo que consumimos todo “trucho”. Entonces no puedes tener vos una base de datos o un récord para decir consumimos o no consumimos… No puedes usar esa pauta en Bolivia. En la Argentina ya están respetando un poco más, están haciendo respetar; aunque hay truchos, están tomando ya pasos a que no suceda eso. En Bolivia estamos fregados…
 


¿El joven de hoy en día consume cosas muy eventuales en temas musicales?

Para la gente de mi edad, como te he dicho al comienzo, nuestras fuentes de información eran limitadas ¡Ahora son ilimitadas! A un chango le bombardean 300 bandas en un día. Ves YouTube y ahí te dice qué otras bandas parecidas a éstas hay. Vos descubres una banda que te gusta su estilo y encuentras otras cinco, 10 opciones del mismo estilo, entonces ya estás conociendo otras cinco, otras 10 bandas más. Hoy los jóvenes pueden estar trabajando en su computadora, hablando por su teléfono y haciendo otra cosa más al mismo tiempo, porque la información les llega por todo lado. Les dicen que esta banda es nueva e inmediatamente googlean quiénes son los miembros, dónde han tocado, con quién han tocado, cuál es su estilo, qué instrumentos tocan, qué pedales usan, qué cuerdas, qué guitarra, entonces al tiro están asimilando cosas que nosotros antes ni pensábamos. ¿Cómo veíamos eso? en una revista, en un periódico, en una foto y después ya vinieron los videos. Los artistas tienen que tener su Social Media Person.


Todos los grupos ahora ya tienen su página web, su Facebook; ya sabemos cuánta gente sigue a un artista. Ésas son pautas que a una compañía de discos y a la industria le interesan. Si un artista no tiene venta de discos en Argentina, no tiene venta de discos en Colombia, entonces un promotor, ¿cómo puede promover la venta de shows del grupo? Muchos artistas me preguntan y me dicen que escuche su música y los promueva, y yo les digo: ‘¿Cómo voy a promover tu música, cómo te voy a llevar a otros países? ¡No puedo! Porque en primer lugar no te conocen. Segundo lugar, tengo que ver que el disco esté sonando en una radio para ver qué respuesta tiene. Es un trabajo que se tiene que hacer y que va a costar plata. ¿Tienes plata? ¡¡No!! Nuevamente volvemos al punto de partida: tienes que proyectarte al exterior. Hay dos posibilidades que son muy claras: si tratas, tienes una posibilidad de que lo logres, si no tratas, ¡seguro que no lo vas a lograr!’ Así de simple.


…Es como el cerebro que nosotros tenemos. Dicen que usamos sólo el 5, el 10%, ¿me entiendes? Es porque ya estamos contentos, pero si empujas más puedes volverte más inteligente. Yo no lo he hecho obviamente pero dicen que se puede. (Risas) Entonces yo creo que ese debería ser el mensaje: de proyectarse, pero proyectarse en grande.
 

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