Radiohead, OKNOTOK

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Sergio Suxo Uría

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 OKNOTOK 
20 AÑOS DE NOSTALGIA ATRAPADA EN LA FIESTA DE FIN DE SIGLO

La fe ciega en la tecnología marcaba el final del siglo pasado, mientras el mundo envuelto en una gran rave, celebraba la caída de la “Cortina de hierro”, la bonanza económica que se veía en ciernes y ese sentimiento etéreo de salvación hedonista y reflexiva. Los límites habían caído y la industria musical se expandía por todas partes entre cifras millonarias, desde el mainstream al underground; pero llegó Radiohead con OK Computer y la fiesta terminó con un extraño giro.


Hace 20 años, un 16 de junio, el quinteto de Abingdon lanzaba su tercer disco, el que los alejaría definitivamente de “Creep”, el hit consagrado de cinco años atrás, siguiendo una línea de crecimiento en sonido y lírica que ya habían mostrado con The Bends, disco que, en plena ola del Brit Pop, se desmarcaba de los himnos de festivales con canciones más próximas al espíritu indie.


Ok Computer desconcertaba desde la portada, algo parecido a un folleto informativo a medio hacer, un nudo de autopista con sombras pegadas, signos recortados de las indicaciones de seguridad de un avión, borrones y tipografías puestas ahí como si alguien las hubiera dejado caer sobre el papel; todos estos elementos que se unían en tu cabeza mientras ponías play por primera vez a este gran disco. Y la base de glam-rock se iba en viajes fugaces entre procesadores de voz, samples y efectos electrónicos; canciones como “Paranoid Android”, con una duración inaudita para un single (casi siete minutos), explosiones de guitarras, coros “balsámicos”, letras que hablaban de alienación, vidas aparentemente felices como la que Renton describía al comienzo de Trainspotting y, sobre todo, una desconfianza en la tecnología. Por aquella época internet empezaba a expandirse, y una de sus formas de entrada en la vida de la gente fue la música. Todos los músicos, empezando por Bowie, comenzaron a llenar de fotografías e información aquellas primitivas páginas. Radiohead optó, en cambio, por una web desinformativa, con los extraños diseños de Stanley Donwood para la portada y el libreto del álbum. Como si escupiesen a la nueva revolución, anticipándose a todo el desencanto que estaba por venir.


Quizás el proceso de grabación del disco también haya llevado a la banda a esta temática y a este feeling para su obra. Como recuerda Jonny Greenwood: “El aislamiento nos atraía, un poco de gótico inglés mezclado con un poco de Evelyn Waugh”, refiriéndose a Canned Applause, su estudio de ensayos cerca de Didcot, en Oxfordshire, mismo lugar al que Nigel Godrich (productor del disco) se refería como “…esencialmente, una caja de corcho sin baño. Estaba en el campo, al lado de algunas vacas y una estación eléctrica en la distancia”. Quizás por eso, después de un tiempo convenció a Yorke y los suyos de cambiar de escenario a algo más “lujoso”. Mudaron entonces el proceso a St. Catherine´s Court, una casa señorial en Bath, sólo a unas torrecillas de distancia de un castillo, cuya dueña es la actriz norteamericana Jane Seymour.


Thom Yorke no durmió mucho durante las grabaciones, "Los fantasmas me hablaban mientras trataba de descansar. No podías discernir las conversaciones porque había más de una al mismo tiempo. Llegué a estar muy asustado mientras grababa las voces para “Exit Music”; sentía como si alguien estuviera justo al lado mío".


Ok Computer se considera uno de los álbumes más influyentes de la música popular, con una huella que va de Coldplay a Muse, pasando por Vetusta Morla y Unkle (proyecto musical del que Yorke supo ser parte). Los vídeos de “No surprises” (con Thom a punto de ahogarse en una escafandra llena de agua) y “Karma Police” (un delirante viaje en coche) todavía siguen vigentes en nuestra mente.


Para celebrar el aniversario de esta obra maestra, el grupo (que recientemente ha expresado su desinterés en entrar a formar parte del Rock ‘n roll Hall of Fame) ha preparado una reedición del disco llamada OKNOTOK, con ocho caras B y tres temas de aquellas sesiones que no habían sido lanzados: “Lift”, “Man of war” y “I promise” (han publicado a la fecha videos para estos dos últimos). Este material inédito demuestra el potencial que el grupo tenía en la época; ve la luz una parte de aquel caudal, que de alguna forma se empeñaron en ocultar en medio de aquella fiesta que hoy nos resulta tan lejana.


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