La historia de Latinoamérica está plagada de momentos donde el derramamiento de sangre fue fundamento de poder y gobernanza, hoy, no es diferente esta realidad. Hace más de 500 años que no podemos romper nuestros propios conflictos internos, personales, culturales; sin embargo, en momentos donde existe mayor tensión social, donde se coquetea con la muerte casi a diario por defender ideales universales, la música jugó un rol más que importante.

Desde México hasta Argentina, tenemos un sinfín de música de alta calidad compositiva e interpretativa que acompañó momentos cruciales de los países de América Latina, grandes canciones coreadas por multitudes, han determinado, desde el más bello de los artes, nuestra historia. Canciones como “El baile de los que sobran” de Los Prisioneros, “Los Dinosaurios” de Charly García, “Gimme de Power” de Molotov o “Canción protesta” de Los Aterciopelados, entre muchísimas otras, han definido e impulsado movimientos sociales potentes y contundentes.

Hoy, Bolivia pasa por uno de los momentos sociales más complicados de su historia, la polarización ha excedido un concepto político y se pone en riesgo, a través de la confrontación y la violencia, los derechos primordiales de todo un país. Hoy, la lucha no es el pueblo contra el gobierno opresor, hoy es pueblo contra pueblo.

Bang - Protesta social

Y reflexionamos sobre: ¿dónde está la propuesta musical y cultural que acompaña a este momento del país?, tuvimos canciones sociales muy potentes en el pasado como “Rh O +” de Octavia, “Nada cambia todo cumbia” de Maldita Jakeka o cualquier canción contestataria de Atajo, que no respondían con certeza a un momento social quebrado como ahora, sin embargo, en este conflicto social de Bolivia se viene construyendo desde hace casi 7 años, en ese lapso tuvimos pocas expresiones sociales que se vieron reflejadas en artistas como Los Bolitas, El Parche o Doble A.

Hoy es un momento donde el arte debe acompañar una manifestación masiva, no perdamos nunca, la idea de que la música es una de las armas más contundentes del mundo, porque maneja balas que no llegan al cuerpo, llegan al alma. Hoy es cuando queridos amigos músicos y artistas. BANG!